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Avances hacia la igualdad de las niñas

«Reducir la brecha digital de género es una etapa esencial en este proceso. Tenemos que procurar que todas las niñas y mujeres puedan utilizar la tecnología para aprender, vivir, trabajar y construir un futuro mejor para ellas mismas, sus familias y sus comunidades. Y la educación debe ser la piedra angular de esos esfuerzos.»

Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Internacional de la niña.

De acuerdo a los resultados de la encuesta #ENCOVID19Infancia, en su reporte que comprende los meses de mayo a julio del 2020, expresa que derivado a la pérdida de empleo de uno o más integrantes de la familia durante la pandemia, se observó una disminución de los niveles de seguridad alimentaria, pasó de un 27.8% en mayo, a un 21.1% en julio. Lo que implica que, en 1 de cada 3 hogares con niñas y niños, se quedaron sin alimentos o pasaron hambre por falta de recursos.

Otros de los riesgos importantes que surgieron durante la pandemia son: el trabajo infantil y la violencia de género a la que estuvieron expuestas las niñas durante el confinamiento. Aunque en los últimos cuatro años se observó una disminución de la presencia de niñas, niños y adolescentes laborando, en el 2020, hubo 16.8 millones más de niñas y niños de 5 a 11 años de edad en situación de trabajo infantil.

Esto sin mencionar el trabajo invisible que realizan las niñas y las adolescentes al interior de los hogares; las tareas de limpieza del hogar y el trabajo de cuidados de hermanas y hermanos pequeños, así como de personas adultas mayores. No se contabiliza porque está relacionado al “rol de género” asignado socialmente, como tampoco se hacen visible los riesgos a los que están expuestas las niñas y adolescentes obligadas a realizarlos,  exponiéndolas a un sinnúmero de situaciones de riesgo, incluyendo el peligro de ser víctimas de explotación sexual comercial, trabajo forzado o trabajo en condiciones de servidumbre. El carácter ilícito de estas actividades hace, además, que sean más difíciles de identificar y cuantificar (OIT, 2009).

Por si fuera poco, el más reciente reporte “Rompiendo las cadenas”, publicado por World Vision, revela que el matrimonio infantil se ha duplicado en varias comunidades entre marzo y diciembre del 2020, en comparación con el mismo periodo del 2019 y tras la pandemia, podría sumar otros 4 millones de niñas en esta condición al 2022.

A la fecha, en todo el mundo mujeres y niñas siguen siendo  privadas al  acceso a la educación y a servicios de salud, su participación es mínima en la toma de decisiones económicas y políticas, y son víctimas de la violencia y discriminación por el simple hecho de ser mujeres.

En México, es común ver este tipo de situaciones, por lo que el desarrollo integral de las mujeres se ha visto afectado de manera general. Los indicadores muestran que, si bien hay avances en cuanto al acceso y permanencia de las niñas y adolescentes en las escuelas, esto sigue siendo un reto. 

Por otro lado, la violencia al interior de sus hogares y fuera de ellos sigue en aumento, las mujeres se enfrentan al reto de sobrevivir día a día a diferentes tipos de violencias, desde su infancia hasta la edad adulta. Es necesario reconocer que las mujeres experimentan diversos tipos de violencia como los feminicidios, por el simple hecho de ser mujeres.

En este sentido, la conmemoración del Día Internacional de la Niña , nos da la oportunidad de hablar de estos temas y recapitular en los compromisos establecidos en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, celebrada en 1995, donde 189 países adoptaron por unanimidad la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, la cual reafirma entre sus compromisos la defensa de los derechos humanos de las mujeres en las niñas, señalados de manera específica en varios de los numerales que componen esta declaración.

Pese a estos acuerdos internacionales, tuvieron que transcurrir 16 años para que, en la 89ª sesión plenaria del 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas declarara a través de la Resolución 66/170, el 11 de octubre como Día Internacional de la Niña, para insistir y hacer visible una vez más, la importancia de reconocer los derechos de las niñas y adolescentes en el mundo, así como hacer visibles los desafíos a los que se enfrentan en todo el mundo en el día a día, para alcanzar el ejercicio pleno de sus derechos humanos.

Considerando lo anterior, es importante no olvidar que las niñas y adolescentes tienen derecho a vivir una vida segura, libre de violencias, buscar los mecanismos para garantizar un acceso igualitario a la salud, la educación y oportunidades durante todas las etapas de su vida, incluyendo la edad adulta. 

Asimismo, es importante reconocer que para alcanzar un desarrollo social equitativo hay que dar a las niñas y las mujeres la posibilidad de acceder a los recursos de manera igualitaria y equitativa es sentar las bases necesarias para un desarrollo sostenible. Cualquier inversión que se realice con el objetivo de alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, será útil para garantizar los derechos de las mujeres y las niñas en todos los aspectos de su vida.

Se debe garantizar y generar las condiciones para que las niñas y adolescentes accedan a los recursos y oportunidades de manera igualitaria y equitativa, para ello se requiere de un compromiso decidido de los gobiernos y de las organizaciones e instituciones internacionales en todos los niveles.

En World Vision México somos una organización humanitaria global que trabaja para que las niñas y niños de México vivan libres de violencia, protegidos y en comunidades sostenibles. En México trabajamos desde hace 40 años, con proyectos de desarrollo sostenible enfocados en el desarrollo, defensa y acompañamiento a las y los niños, sus familias y comunidades para superar la pobreza y la injusticia.

A través de nuestros esquemas de patrocinio, implementamos diversos programas de desarrollo enfocados en: el compromiso comunitario, la educación y la protección. Trabajamos a largo plazo en las comunidades para que juntas y juntos desarrollemos oportunidades de crecimiento para todas y todos y con ello poner fin al ciclo de pobreza.

Con nuestro trabajo hacemos del patrocinio una herramienta que contribuya a mejorar las condiciones de las niñas, niños y adolescentes haciendo eco a los compromisos internacionales que dieran pie a la conmemoración del Día Internacional de la Niña: garantizar la plena aplicación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas como parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, así como prevenir y eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas.

Tu también puede ser parte de esta gran transformación y ayudar a las niñas a desarrollarse plenamente, permitiéndoles servicios de educación y salud, para que se desenvuelva en un ambiente sano y lejos de violencia. ¡Entérate de cómo puedes ayudar!